martes, 30 de diciembre de 2014

Mario Benedetti y Textos Apócrifos 2 (La clase media)


El poema titulado La clase media o Poema a la clase media NO pertenece a Mario Benedetti. Si revisamos su obra completa no lo encontraremos por ninguna parte. Tampoco se trata de algún texto inédito  de éste  connotado autor como ha de porfiar por ahí más de alguien; la propia Fundación que lleva su nombre se ha encargado en repetidas ocasiones de aclarar que  Benedetti no escribió este poema. Su autoría es reclamada por el señor Daniel Cézare, de nacionalidad argentino.  A continuación, el texto aludido:



La clase media

(Daniel Cézare)

Clase media
medio rica
medio culta
entre lo que cree ser y lo que es
media una distancia medio grande
Desde el medio
mira medio mal
a los negritos
a los ricos
a los sabios
a los locos
a los pobres
Si escucha a un Hitler
medio le gusta
y si habla un Che
medio también
En el medio de la nada
medio duda
como todo le atrae
(a medias)
analiza hasta la mitad
todos los hechos
y (medio confundida)
sale a la calle con media cacerola
entonces medio llega a importar
a los que mandan
(medio en las sombras)
a veces, solo a veces, se da cuenta
(medio tarde)
que la usaron de peón
en un ajedrez que no comprende
y que nunca la convierte en Reina
Así, medio rabiosa
se lamenta
(a medias)
de ser el medio del que comen otros
a quienes no alcanza
a entender
ni medio


Las únicas referencias que encontré respecto a la autoría de Daniel Cézare están precisamente en la misma fuente donde se esparce el error de atribuirlo a Benedetti; páginas  web y blogs donde el señor Cézare ha enviado correos argumentando el origen del texto y  pidiendo se haga la corrección pertinente. Como ignoraba si tenía Registro de Propiedad Intelectual o había incluído el texto en alguna publicación del tipo antología, poemario, revista  literaria, etc. sólo podía decir a ciencia cierta que el señor  Daniel Cézare es quien ha venido reclamando la autoría de este trabajo desde casi el mismo momento en que comenzó a extenderse por la red. Todo lo que  encuentro está referido por él mismo y claro, uno no tiene por qué dudar, pero tampoco por qué creer. Para muestra un botón: en este blog se puede encontrar un correo con fecha 12/08/2008 donde el señor Cézare le escribe al administrador del blog y a una visitante que, intrigada, comentaba que había revisado los libros de Mario Benedetti sin encontrar el texto en cuestión en ninguna parte:

"Un amigo me comentó hoy que mi poesía sobre la clase media aparecía en varios sitios de Internet pero adjudicada a benedetti, ignoro qué itinerario hizo dese la mañana posterior al cacerolazo de apoyo a los sojeros acá en Buenos Aires, cuando con toda la rabia escribí y envié el texto a muchos amigos y conocidos. Por eso es que no podrás, Susana, encontrarlo jamás en un libro de Mario. Mi nombre es Daniel Cézare. Un saludo cordial a todos.

Casi todos los correos buscando aclarar el problema son semejantes al que transcribí. Ha logrado que varios sitios corrijan el nombre del autor sin embargo, mayoritariamente el texto sigue encontrándose porfiadamente  bajo  el nombre de Mario Benedetti.

Como ha sucedido con otros, he encontrado en algunos sitios que hay quienes se han abanderizado tanto por el asunto que  insultan al señor Cézare, sólo porque no le creen y, al revés, piensan que él se quiere atribuir un texto del autor uruguayo del cual se declaran admiradores y defensores. No deja de sorprenderme la testarudez de algunas personas; en primer lugar, sí tan admiradores son, podrían darse el trabajo (y el gusto) de  revisar la obra del escritor uruguayo para simplemente constatar que el texto NO pertenece a éste. En segundo lugar, comprendo que no tienen por qué creer de buenas a primeras que el escrito pertenece a quien lo está reclamando como propio sólo porque él así lo dice, pero al menos, sabiendo que efectivamente la Fundación ya realizó la aclaración correspondiente, podrían dejar de encapricharse  en atribuírselo a Benedetti y de paso ahorrarse los insultos contra el señor  Daniel Cézare.

En cuanto a Daniel  Cézare, ya comenté que  sólo tengo como referencia sus propias palabras. Al parecer  el cambio de autor se produjo al poco tiempo de ser escrito el texto; puesto que señala  haberlo escrito en el 2008 y, ya en ese año, se encuentran muchos sitios con el poema mal  adjudicado. En el blog "Mirando hacia adentro" un lector explica:

“El error lo cometió un estúpido que recibió el poema de Daniel Cézare y al leerlo por radio se lo atribuyó a Benedetti de puro ignorante. Fue en el 2008, cuando las patronales sojeras cortaban rutas y dejaban sin alimento a la población de Argentina apoyadas por los medios de comunicación y la clase media salía como una idiota a apoyarlos. De la misma forma que ahora insultan a Cristina y a otros funcionarios y en los setenta apoyaron a los militares”.

Lamentablemente este lector firma como "Anónimo" y eso le resta mucho valor a su testimonio. Ahora, el hecho al que se alude como motor de la inspiración para escribir "Poema a la clase media" está debidamente  registrado; se trata del lock out patronal del año 2008 en Argentina, en otras palabras, el paro y bloqueo de rutas y puertos que realizaron organizaciones empresariales del sector agro-ganadero y empresariales transportistas protestando contra la decisión del gobierno de aumentar las retenciones a las exportaciones de soja y girasol. Fue un conflicto a gran escala que ocasionó desabastecimiento en las ciudades y que incluyó acusaciones hacia el empresariado y algunos actores políticos de querer desestabilizar al Gobierno argentino. Cursó con desabastecimiento de las ciudades y con manifestaciones masivas tanto a favor como en contra del paro y fue en este contexto que la clase media argentina realizó cacerolazos en contra del gobierno y en apoyo a los empresarios sojeros. 

La motivación que Daniel Cézare  dice haber tenido para escribir y el tono del texto, muestran coherencia con los hechos  de la historia reciente en Argentina pero, eventualmente cualquiera podría hacer una interpretación de un texto y decir que lo escribió inspirado en tal y cual acontecimiento; en lo personal, no veo razones para no creerle al señor Cézare, toda vez que es el único que ha argumentado y pasado malos ratos tratando de aclarar el asunto.  Lo que es claro es que esto muestra el  cuidado que se debe tener al publicar o enviar trabajos por esta vía sin los debidos resguardos, sin embargo y como ya hemos visto que esto también le ha ocurrido a escritores consagrados pero no tan famosos, el sólo registro de una obra no los librará de que un día algún ocioso o un descuidado tome su texto, le estampe como autor a un escritor consagrado y comience a  esparcirlo  por la red,  pero al menos les dará más herramientas y veracidad para defender su derecho. 

En la página 4Vientos comentando este mismo tema, hay una pequeña biografía y referencia al blog del señor Daniel Cézare, donde  se muestra que  se trataría de un poeta y artista plástico, sin embargo, dichos datos no corresponden al señor en cuestión sino  a su hijo, Sebastían Daniel Cézare. Del señor Daniel Cézare sólo tengo una dirección de correo a la cual le hice llegar algunas consultas y, como ya alguien comentó en la página 4Vientos, es un señor  muy amable que se tomó la molestia en responderme y he aquí su correo:  

Estimada Vilma Vidal:
Le agradezco su mensaje. Es un placer recibir noticias de un país tan hermoso y de tan grandes poetas. Respecto a su consulta debo aclararle que no tengo libros publicados, recién este año saldrá la edición de un libro de cuentos titulado El comienzo y los cuentos anteriores. En cuanto a Sebastián Daniel Cézare, efectivamente es mi hijo menor, con quien tenemos en sociedad una pequeña librería en el barrio de Flores de la Ciudad de Buenos Aires, y es precisamente con  el sello de esta librería (El Farolito) que aparecerá el libro mencionado. Es posible que por insistencia de mi propio hijo y de mucha otra gente que me escribe con motivo de la muy amplia difusión del poema Clase Media, me anime a realizar un blog o algo semejante para colocar allí algunos poemas y cuentos a modo de promoción para la salida del libro. En realidad mi experiencia con Internet no ha sido muy satisfactoria, como habrá visto Usted misma, cuando en el 2008 traté de aclarar la autoría del poema (no por vanidad sino para evitar los insultos que le dirigían al bueno de Benedetti, que estaba por entonces muy enfermo) varios de esos "dueños de blogs", que adherían efusivamente a los conceptos del poema, luego caían en la contradicción mas absoluta al negarse a corregir su error.


Para finalizar quiero felicitarla por el blog que ha creado y por hacer bien las cosas desde el principio. Muchas personas quieren trascender en este mundo cibernético tan rápidamente que se olvidan de investigar seriamente los temas que desarrollan, lo cual lleva a la confusión de sus seguidores. 

Un cordial saludo
Daniel Cézare

Y bueno,  desde aquí le agradezco enormemente al señor Cézare  su respuesta, quedaré a la espera de su libro y espero que con el tiempo  su poema Clase Media vuelva íntegramente  a ser reproducido bajo su nombre, como siempre debió de  haber sido porque a nadie le agrada que un trabajo termine bajo otro nombre, no importa de quien se trate; a cada quien lo que corresponde.

Mario Benedetti y textos apócrifos 1

Mario Benedetti
14 de sept de 1920
17 de mayo del 2009

Entre los autores a quienes más le atribuyen textos apócrifos está Mario Benedetti. La Fundación que lleva su nombre ha dado una lista de algunos de los textos que erróneamente se atribuyen al autor. De seguro saben que, sin embargo,  hay muchos más entre poemas, prosa y supuestas citas célebres.  Ya lo hemos dicho antes, detener estas bolas de nieve es tarea muy difícil, no es culpa de los autores a quienes se les atribuye un escrito; muchas veces éstos ya han muerto cuando por ahí surgen este tipo de entuertos, en otras ocasiones no se enteran de todo lo que circula bajo sus nombres y, si se enteran, hacen las aclaraciones correspondientes de manera oficial un par de veces o sólo cuando les consultan al respecto porque probablemente comprenden lo tedioso y, al parecer inútil, que es pretender aclarar algo cuando la gente no quiere escuchar, ni leer...  

En ciertos casos ocasiones se sentirán honrados, en otras insultados,  pero no es el punto; lo medular sigue siendo que NO da lo mismo a quien se le atribuya un texto, es injusto para el autor en cuestión cuando se trata de textos de baja calidad o fuera de la órbita de su obra y es también injusto para los verdaderos autores, independientemente de la calidad del trabajo y de lo reconocido que sea el autor a quien le adjudican algo, sobre todo cuando los verdaderos creadores no poseen los recursos mediáticos para aclarar el error y sólo deben conformarse con hacer las correcciones en los sitios de Internet, de uno en uno, cada vez que van encontrando su obra mal atribuida. 


A continuación un pequeño  listado de los textos que NO son de Mario Benedetti: 



1.- La clase media (Poema a la clase media)
2.- No te rindas
3.- La gente que me gusta
4.- Desde los afectos
5.- Hoy tu tiempo es real
6.- Dale vida a tus sueños
7.- Te espero
8.- Yo no te pido



Revisaremos  cada cual en siguientes entradas y buscaremos al autor real cuando encontremos referencias.








jueves, 18 de diciembre de 2014

José Saramago, el ateo inmortal

Otro texto que circula en Internet de manera extendida es un escrito que se le atribuye a José Saramago; no se trata de un párrafo extraído de algún libro sino que se difunde como una especie de declaración que supuestamente habría dado en algún momento de su vida. Circula bajo el título "Definición de hijo" y dice más o menos así:


"Hijo es un ser que Dios nos prestó para hacer un curso intensivo de cómo amar a alguien más que a nosotros mismos, de cómo cambiar nuestros peores defectos para darles los mejores ejemplos y de nosotros aprender a tener coraje.
Sí, Eso es! Ser madre o padre es el mayor acto de coraje que alguien pueda tener, porque es exponerse a todo tipo de dolor, principalmente de la incertidumbre de estar actuando correctamente y del miedo a perder algo tan amado. Perder? cómo? No es nuestro? Fue apenas un préstamo… el más preciado y maravilloso préstamo, ya que son nuestros sólo mientras no pueden valerse por sí mismos, luego le pertenecen a la vida, al destino y a sus propias familias. Dios bendiga siempre a nuestros hijos, pues a nosotros ya nos bendijo con ellos"
Aunque Saramago en sus escritos no necesariamente proyectó su ateísmo, o lo hizo de manera indirecta, ironizando con el asunto, sí lo hizo abiertamente en múltiples entrevistas y declaraciones. No era necesario contactar a la fundación Saramago para darse cuenta que aquí algo no cuadraba. Ya el comienzo; "Hijo es un ser que Dios nos prestó..." es suficiente para exclamar ¡esto no puede ser de Saramago! Cualquiera que  conozca un mínimo de este  autor sabe que --al margen de no ser éste su estilo--- José Saramago era un ateo declarado y feliz de serlo. Pero, si existen dudas, pues para esos está la Fundación que  ya aclaró hace tiempo que este texto no pertenece al autor. 

Él siempre se mantuvo en su ateísmo; afortunadamente no le colgaron conversiones  de última hora como se ha hecho  con otros personajes ateos. El caso es que, Saramago nunca cambió de pensamiento al respecto ni siquiera, como esperaría más de alguien,  con motivo del cáncer que lo aquejó y que finalmente acabó con su vida a los ochenta y siete años un 18 de junio del año 2010. Vivió su vida hasta el último segundo con dignidad y en su hogar. 

Cuentan que ese día  no parecía el último; desayunó, conversó con su esposa y un poco más tarde una falla multiorgánica  apagó la luz de este hombre notable que escribió  hasta último momento dejando treinta páginas de un texto inconcluso... Es un justo y merecido homenaje no endilgarle textos  como éste que , de manera casual o tal vez no tanto, alteran una información esencial sobre sobre  su ser. Digo que tal vez no tanto porque, ya ha ocurrido con otras celebridades ateas a quienes les inventan  frases de arrepentimiento de último segundo, o textos  donde dejan traslucir una supuesta conversión  porque tal parece que hay creyentes que no resisten  que un ateo viva feliz, lleve su enfermedad con dignidad y muera en tranquilidad y paz rodeado del amor de su familia. 

Así puede haber ocurrido en este caso puntual , quién sabe si el hecho de que haya sido una buena persona, un ser humano auténtico y destacado con convicciones personales profundas y  mantener una actitud ante la muerte digna y exenta de alharacas y cursilerías no haya sido suficiente para algunos y por eso gustan de insistir en  buscar signos de "arrepentimiento" o de conversión donde no los hay.

Al margen de estas consideraciones, en el caso de Saramago es imposible no mencionar el hecho de que fue  blanco directo de la inquina del Vaticano que nunca lo quiso, ni vivo ni muerto. Cuando  murió; Portugal lo lloró y gran parte del mundo lamentó su partida... al menos la jerarquía de la Iglesia de Portugal  presentó sus respetos al Nobel de su país pero al Vaticano le faltó tirar fuegos artificiales para festinar la partida de alguien a quien consideraban su enemigo; porque nuestro querido intelectual no sólo era un ateo y un izquierdista declarado; además, nunca tuvo pelos en la lengua para opinar y  denunciar a través de sus entrevistas, sus ensayos, su vida toda, lo que opinaba de los abusos cometidos en nombre  de la religión, la hipocresía y contradicciones de la Iglesia católica en general y del Vaticano en particular. 

Sólo habían transcurrido pocas horas del fallecimiento cuando L´Observatore Romano, diario oficial de la "Santa Sede" publicaba una columna que daba cuenta de su animadversión  hacia el escritor.  Y es que la Iglesia Católica nunca perdonó a Saramago no sólo su ateísmo manifiesto sino que por su Jesús de El Evangelio según Jesucristo como un hombre que ni era ni pretendía ser Dios. Demás está decir que a Saramago le debe de haber importado  bien poco la opinión del Vaticano y la jerarquía católica portuguesa en torno a su persona y que, al mostrar tanto empeño en minimizarlo, el Vaticano no hizo otra cosa que aportar a enaltecerlo pues parecen no aprender que ese tipo de cosas sólo despierta la curiosidad de quienes  son llamados directa o indirectamente a  rechazar algo o alguien sólo porque ellos lo consideren "poco apropiado" y claro, debemos considerar que no ha de ser un público muy masivo que digamos quienes lean L'Observatore  y que  tal vez  el Vaticano y la Iglesia conservadora en general debe haber extrañado esos tiempos donde prohibía abiertamente leer ciertas obras, quemaba libros y torturaba  herejes;  ahora tienen que conformarse con su diario y excomulgar post mortem a quien nunca fue parte de ellos y que  alcanzó  la Inmortalidad...  literaria... porque evidentemente en la otra  ni creía ni le hacía falta.

lunes, 24 de noviembre de 2014

Drauzio Varella: Un premio Nobel inexistente y una cita nunca dicha

Drauzio Varella  es un médico oncólogo brasileño. Revisando su página web oficial y su facebook parece ser  bastante reconocido; ha escrito libros del área médica  y presentado programas de salud, dirige proyectos de investigación y al parecer escribe también de temas no médicos. 

¿Por qué es tema de ésta entrada? Porque a él se le atribuyen varias citas que circulan abundantemente en la red. Nada haría dudar a priori de la veracidad de ellas hasta que se repara en un "pequeño" detalle; antes de la cita hay una presentación que dice más o menos así "El ganador del premio Nobel de medicina dice que..."

Si buscamos en Google, aparece una cantidad considerable de entradas que mantienen ese elemento común: Que es el ganador del premio Nobel de Medicina y Fisiología año 2002 (otros dicen 2010). Y, dentro de las citas más célebres y más extendidas que se le   le atribuyen, está la siguiente:





"En el mundo actual, se esta invirtiendo cinco veces mas para la virilidad masculina y silicona para las mujeres que en la cura para el Alzheimer. De aquí a algunos años tendremos viejas con tetas grandes y viejos con pene duro, pero ninguno de ellos se acordara para que sirve"

El asunto es que busqué en varios listados de ganadores del premio Nobel de Medicina desde el año 1901 hasta el año 2014; y este  caballero efectivamente  es doctor, oncólogo, investigador, escritor y aparentemente bien conocido en su medio pero NO HA GANADO NINGÚN PREMIO NOBEL, ni de medicina, ni de nada. Tampoco mención honrosa, medalla  de lata, trofeo de consuelo... nada.  De hecho, Brasil no ostenta a la fecha, ningún ganador de Nobel en Medicina & Fisiología.  Si alguien tiene dudas, remítase a la página oficial de quienes han sido laureados con este premio: http://www.nobelprize.org/

Es increíble la cantidad de páginas que replican esta noticia del falso Nobel como verdadera cuando es un dato  tan fácil  de comprobar o descartar pues los listados de ganadores de este premio  son de fácil acceso. Ignoro que opinará el señor Varella  de que le atribuyan un premio que nunca se ha ganado. Ahora, la cita que presentamos al inicio es considerada  como sencilla y genial por mucha gente, o de mal gusto por otras; cada quien puede hacerse su propio juicio al respecto, pero, como fuere, esa persistencia  en afirmar algo que ya sabemos es falso, nos da derecho a dudar sobre  el resto del contenido y pensar que la cita que se le atribuye tampoco es de él.

Por lo tanto, buscando y buscando encontré un artículo en la página web del periódico de Folha de Sao Paulo http://www1.folha.uol.com.br/folha/informatica/ult124u509013.shtml del año 2009 y titulado "Escritores consagrados repudian falsos textos  que circulan en la red" . En dicho artículo, casi al finalizar, se menciona que el mismo Dr. Varella en entrevista concedida  a una radio en España aclaró que  él NO era el autor de esa frase agregando que  "No tengo la menor idea de cuánto se invierte en Alzheimer. Y jamás diría una grosería de ese tamaño ni siquiera estando en un bar"

Así las cosas, aunque la frase a muchos les pueda parecer genial y  piensen que representar una realidad, algo discutible que habría que analizar con cifras e informes en mano, hasta el momento no se sabe quién la dijo y , de acuerdo a lo que él mismo doctor aludido expresó para la radio española, no le causaría mucha gracia que se la atribuyan a él.



La falsa carta de despedida de Gabriel García Márquez

Existe un  texto circulando profusa y porfiadamente  por Internet  atribuido a Gabriel García Márquez, bajo el título "La Marioneta". Como suele suceder con este tipo de escritos que pasan de mano en mano, o mejor dicho, de computador en computador, van sufriendo modificaciones en el camino muchas veces al gusto de quien hace el traspaso de la información pero, más o menos dice lo siguiente:
“Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo de vida, aprovecharía ese tiempo lo más que pudiera. Posiblemente no diría todo lo que pienso, pero en definitiva pensaría todo lo que digo. Daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan. Dormiría poco, soñaría más. Entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos perdemos sesenta segundos de luz. Andaría cuando los demás se detienen, Despertaría cuando los demás duermen. Escucharía cuando los demás hablan, y cómo disfrutaría de un buen helado de chocolate. Si Dios me obsequiara un trozo de vida, vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol, dejando descubierto, no solamente mi cuerpo sino mi alma. Dios mío, si yo tuviera un corazón, escribiría mi odio sobre hielo, y esperaría a que saliera el sol. Pintaría con un sueño de Van Gogh sobre las estrellas un poema de Benedetti y una canción de Serrat sería la serenata que les ofrecería a la luna. Regaría con lágrimas las rosas, para sentir el dolor de sus espinas, y el encarnado beso de sus pétalo... Dios mío, si yo tuviera un trozo de vida... No dejaría pasar un solo día sin decirle a la gente que quiero, que la quiero. Convencería a cada mujer u hombre de que son mis favoritos y viviría enamorado del amor. A los hombres les probaría cuán equivocados están, al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen, sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse. A un niño le daría alas, pero le dejaría que él solo aprendiese a volar. A los viejos les enseñaría que la muerte no llega con la vejez sino con el olvido. Tantas cosas he aprendido de ustedes, los hombres. He aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña, Sin saber que la verdadera felicidad está en la forma de subir la escarpada. He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño, por vez primera, el dedo de su padre, lo tiene atrapado por siempre. He aprendido que un hombre sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo, cuando ha de ayudarle a levantarse. Son tantas cosas las que he podido aprender de ustedes, pero realmente de mucho no habrán de servir, porque cuando me guarden dentro de esa maleta, infelizmente me estaré muriendo"
Este texto se presenta en la modalidad de poema en algunos videos de youtube y presentaciones de powerpoint - aunque ya sabemos que García Márquez No escribía poesía. 

En las redes sociales y otras páginas generalmente y -sobre todo después de la muerte del premio Nobel colombiano- circula como "La carta de despedida de Gabriel García Márquez". Algunos van más lejos aún y la presentan como "la emotiva carta de despedida que el escritor dejara a sus amigos poco antes de morir".  

Sin embargo, basta leer el primer párrafo para, al menos,  arquear nuestras cejas;  Gabriel García Márquez era ateo y, que sepamos, no tuvo ninguna conversión express  en el umbral de la muerte que lo hiciera ponerse a escribir un texto con tantas menciones divinas sin considerar, además, que el estilo del texto dista mucho de lo que una esperaría leer de este autor. 
Aunque tras su fallecimiento se  presentó profusamente como su carta de despedida, la primera vez que se habló de esta especie de "testamento literario" fue a fines de los años noventa. 
El verdadero autor de este texto titulado "La marioneta"  es Johnny Welch; un escritor, cómico y ventrílocuo mexicano. En esa calidad fue invitado a participar del show Teletón en Santiago de Chile y es en esa ocasión que decide incorporar a su rutina algo poco habitual; deja por un momento fuera la comicidad y escribe  algo emotivo para incluirlo en el repertorio que presentaría en el teatro donde se  estaba desarrollando el espectáculo. Esa fue la primera vez que el ventrílocuo, a través de su muñeco, presentaba el poema. Tras la buena acogida en Chile, regresa México donde  le piden repetir el número y fue tal su éxito que termina incluyendo el texto en el libro  "Lo que me ha traído la vida" (Editorial Selector 1996).
No es claro cómo el poema del mexicano comienza a alejarse de su autor. Probablemente comenzó a circular de mano en mano; gente que lo copiaba y lo hacía llegar a sus amistades y éstas a las propias y así sucesivamente, como una cadena. En alguna parte de estos envíos a alguien le debe haber parecido buena idea atribuírselo a García Márquez, ya sea porque  en el camino se extravió el nombre del autor original, o porque quizás jamás circuló con el nombre del autor, ya fuera porque les pareció que atribuírselo al autor de Cien años de Soledad, le daba más peso literario. Como fuese,  el poema llegó incluso a ser publicado por el periódico peruano "La República" en 1997 bajo un encabezado  que decía algo así como "La obra póstuma que Gabriel García Márquez le deja a sus amigos"; el periodista Mirko Lauer al saber que el aclamado autor tenía cáncer  simplemente asumió que su muerte era inminente y supongo que quiso dar una especie de golpe periodístico-cultural. A este, también poeta y ensayista, no le llamó la atención el estilo del escrito ni  le causó  alguna duda  la procedencia del poema que tomó y publicó bajo el nombre del afamado escritor colombiano.  Al tiempo aclaró que todo fue muy rápido; cuando se enteraba de la enfermedad de García Márquez alguien, me imagino que de su confianza, le hizo llegar esta "carta de despedida" y no lo pensó dos veces para  ordenar su publicación. El resto es fácil de comprender; Internet ya era de uso más masivo; del diario  saltó al ciberespacio arrastrando el error del autor.
En aquella época, García Márquez estaba  en un hospital de Los Angeles, en control  por su cáncer linfático. Enterado de la situación, el escritor convocó a una rueda de prensa para hacer la aclaraciones pertinentes. Y muy a su estilo declaró:
"Señores, yo quiero decirles que estoy vivo y que lo único que me podría matar es que digan que yo escribí algo tan cursi"
Aparentemente Welch se lo tomó con tranquilidad cuando le preguntaron  si le había molestado que trataran su poema de cursi: "No me molestó (...) eran unas declaraciones muy válidas: 'Es alguien que es el escritor más importante del habla hispana y yo no escribo con el conocimiento, escribo con el corazón. "
Un año y medio después, García Márquez  está de visita en México, y durante su reunión con  el rector  de la Universidad Nacional de México  le pide conocer a Johnny  Welch.   Así, el comediante, con su muñeco de  ventrílocuo incluido,  se vio un día conversando   con el gran escritor latinoamericano:
"Nos sentamos a platicar y me dice" 've Johnny, yo estaba con problemas de salud en Los Angeles y me empezaron a bombardear con un poema, no sabía de qué me hablaban. Alguien me dice: es un poema cursi que está girando en internet. Entonces yo cometo el error de hacer la rueda de prensa y decir 'un poema cursi', pero yo no lo había escuchado, lo escuché cuando lo hiciste en un programa (...)  Toda nuestra conversación fue llena de humor. Yo quería hablar en serio con él, aprender, y él sólo quería bromear. Me hizo sacar al muñeco y le hablaba al muñeco como si estuviera vivo, todo era muy en broma". Y el final de la charla es digno de un relato de García Márquez. "Hasta que llegó un momento en que le dije: 'maestro, el hecho de que usted esté aquí frente a mi no puede ser una casualidad, son muchas casualidades'. Y me contesta: 'no Johnny, esto no es una casualidad, esta es una historia que tenía que ser'".
(Extracto de una entrevista de Juan Carlos Pérez Salazar a Johnny Walch  para  para BBC Mundo, Ciudad de México; puede leer la entrevista completa en este enlace:  http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2014/04/140424_curiosidades_gabo_poema_falso_garcia_marquez_jcps

En más de una ocasión García Márquez  y  Welch  volvieron a  aclarar  el entuerto; pero  a pesar de ello, sigue circulando  el texto bajo el nombre del escritor y Premio Nobel colombiano.  De hecho, tras su muerte en abril del 2014,  se usó en variadas ocasiones como una forma de rendir homenaje, presentándolo como su sentida despedida  antes de retirarse de la vida pública.  Queda claro que nunca hizo tal cosa, ni durante su tratamiento contra el cáncer en los noventa, ni en los años previos al de su fallecimiento donde ciertamente estaba más retirado de la exposición pública, canceló compromisos y viajes pero él mismo relató que lo hizo para escribir tranquilamente,  terminar sus memorias, escuchar música y "ponerse al día en sus lecturas atrasadas" pero de carta de despedida; nada.

viernes, 21 de noviembre de 2014

El poema que Neruda nunca escribió

Si  alguien ha leído a Pablo Neruda más allá del poema veinte, podrá darse cuenta de que algo no calza cuando  ve por ahí un poema supuestamente suyo llamado "Muere lentamente". Esto no es un análisis de la calidad o emotividad del texto. Simplemente que cuando se lee no suena a Neruda, no parece salido de su pluma... Eso me ocurrió la primera vez que recibí  el texto. Recurrí a sus obras completas y, efectivamente, no aparece por ninguna parte. Comencé a buscar por ahí descubriendo que la Fundación Neruda ha aclarado en varias ocasiones que  el poema no pertenece al Nobel chileno. 

El poema en cuestión está originalmente en portugués   bajo el título "A morte devagar" y pertenece a  la escritora  brasileña ,Martha Medeiros quien, dicho sea de paso, goza de buena salud y habría escrito el texto en el año 2000. 

Ni me imagino lo que debe haber sentido la pobre Martha al ver que su trabajo circula profusamente por Internet atribuído a otra persona, por muy Premio Nobel que sea. Claro que, no faltará quien opine que debiera sentirse  honrada pero no, ya hemos comentado que los trabajos literarios son como hijos y no es llegar y cambiarle el padre o la madre... derechos son derechos y la señora Martha Medeiros será menos famosa que Pablo Neruda pero no menos amante de los poemas de sus entrañas. 

Es difícil precisar en qué momento empezó a circular  como un trabajo de Neruda, pero la misma autora reconoce que muchos de sus textos circulan por ahí atribuídos a otros autores,  algo contra lo cual es difícil de luchar. Ella admira a Neruda pero considera que es necesario que "a cada uno se le reconozca su trabajo". En lo cual estoy completamente de acuerdo. Afortunadamente para ella, se toma esto con humor, no queda de otra puesto que ya la bola de nieve corre  y crece y  al  parecer hay muchas personas a quienes  no le interesa mucho la autoría de las cosas que leen.
A medida que el texto ha sido  propagado por la red se han ido agregando, quitando o cambiando frases, pero cual más, cual menos, todos esos textos son "sospechosamente" cercanos al texto de Martha Medeiros.
He aquí el texto en portugués y , si al igual que yo, usted  carece  de habilidades idiomáticas, a continuación está el texto en español, con una traducción que gentilmente proporcionó Ezequiel R de Argentina, sujeta a correcciones si alguien tiene mejor dominio del idioma en cuestión.

A morte devagar
Martha Medeiros
Morre lentamente quem não troca de idéias, não troca de discurso, evita as próprias contradições.
Morre lentamente quem vira escravo do hábito, repetindo todos os dias o mesmo trajeto e as mesmas compras no supermercado. Quem não troca de marca, não arrisca vestir uma cor nova, não dá papo para quem não conhece. 



Morre lentamente quem faz da televisão o seu guru e seu parceiro diário. Muitos não podem comprar um livro ou uma entrada de cinema, mas muitos podem, e ainda assim alienam-se diante de um tubo de imagens que traz informação e entretenimento, mas que não deveria, mesmo com apenas 14 polegadas, ocupar tanto espaço em uma vida.



Morre lentamente quem evita uma paixão, quem prefere o preto no branco e os pingos nos is a um turbilhão de emoções indomáveis, justamente as que resgatam brilho nos olhos, sorrisos e soluços, coração aos tropeços, sentimentos. 

Morre lentamente quem não vira a mesa quando está infeliz no trabalho, quem não arrisca o certo pelo incerto atrás de um sonho, quem não se permite, uma vez na vida, fugir dos conselhos sensatos. 

Morre lentamente quem não viaja, quem não lê, quem não ouve música, quem não acha graça de si mesmo. 

Morre lentamente quem destrói seu amor-próprio. Pode ser depressão, que é doença séria e requer ajuda profissional. Então fenece a cada dia quem não se deixa ajudar. 

Morre lentamente quem não trabalha e quem não estuda, e na maioria das vezes isso não é opção e, sim, destino: então um governo omisso pode matar lentamente uma boa parcela da população. 

Morre lentamente quem passa os dias queixando-se da má sorte ou da chuva incessante, desistindo de um projeto antes de iniciá-lo, não perguntando sobre um assunto que desconhece e não respondendo quando lhe indagam o que sabe. 

Morre muita gente lentamente, e esta é a morte mais ingrata e traiçoeira, pois quando ela se aproxima de verdade, aí já estamos muito destreinados para percorrer o pouco tempo restante. 
Que amanhã, portanto, demore muito para ser o nosso dia. Já que não podemos evitar um final repentino, que ao menos evitemos a morte em suaves prestações, lembrando sempre que estar vivo exige um esforço bem maior do que simplesmente respirar.

Muere lentamente 
(traducido también como "La muerte lenta")
Martha Medeiros
Muere lentamente quien no cambia de ideas, no cambia de discurso, evita las propias contradicciones. 
Muere lentamente quien se vuelve esclavo del habito, repitiendo todos los días el mismo trayecto y las mismas compras en el súpermercado. Quien no cambia de marca, no arriesga a vestir un color nuevo, no charla con quien no conoce. 
Muere lentamente quien hace de la televisión su gurú su amigo diario. Muchos no pueden comprar un libro, o una entrada al cine, mas muchos pueden, y sin embargo se alienan, delante de un tubo de imágenes que traen información y entretenimiento, mas que no debería, con apenas 14 pulgadas, ocupar tanto espacio en una vida. 



Muere lentamente quien evita una pasión, quien prefiere el negro y no el blanco, y la llovizna, a un torbellino de emociones indomables, justamente esas que rescatan el brillo de los ojos, sonrisas de los bostezos, corazones a los tropiezos y sentimientos. 



Muere lentamente quien no da vueltas la mesa cuando esta infeliz en el trabajo, quien no arriesga lo cierto por lo incierto detrás de un sueño, quien no se permite una vez en la vida, huir de los concejos sensatos. 

Muere lentamente quien no viaja, quien no lee, quien no escucha música quien no se ríe de si mismo. 

Muere lentamente quien destroza su amor propio. Puede ser depresión, que es una dolencia seria y requiere ayuda profesional, entonces muere cada día quien no se deja ayudar. 

Muere lentamente quien no trabaja quien no estudia, y en la mayoría de las veces eso no es opción si no destino; entonces un gobierno omiso puede matar lentamente una buena parte de la población. 

Muere lentamente quien pasa los días quejándose de la mala suerte o de la lluvia incesante, desistiendo de un proyecto antes de iniciarlo, no preguntando sobre un asunto que desconoce, y no respondiendo cuando le indagan lo que sabe. 

Muere mucha gente lentamente, y esta es la muerte mas ingrata y traicionera, pues cuando esta se aproxima de verdad ya estamos muy cansados para recorrer el poco tiempo que nos queda. 

Que el mañana por lo tanto demore mucho para hacer de nosotros los días. Ya que no podemos evitar un final repentino, que al menos evitemos la muerte en pequeñas cuotas. Recordando siempre que estar vivos exige un esfuerzo mucho mayor que simplemente respirar.
Y bueno, para que la aclaración sea completa, he aquí a la señora Medeiros:
y nada mejor que escuchar el texto de boca de su propia autora: 

sábado, 15 de noviembre de 2014

Dicen que yo dije...

Existen, desde siempre,  infinidad de obras, frases e historias apócrifas que el dinamismo de Internet,  no ha hecho más que ayudar a diseminar  y perpetuar. Los múltiples casos de obras con incorrecta atribución de los autores es un asunto que preocupa a las fundaciones de escritores y  por supuesto,  a los autores reales de los textos sean éstos consagrados o emergentes.
Pero ¿cómo y por qué termina un texto adjudicado a otra persona?, pues es difícil responder eso; existen algunas ideas:

1.- El autor original  es quien sube el texto a la red, enviando su trabajo a  revistas electrónicas, páginas de literatura o  a sus contactos personales. Considero esto un acto temerario pues  si el texto es del agrado de alguien, quien quiera que sea, nada impedirá que  haga el copy/paste saltándose el nombre del autor por pereza, por considerarlo menos relevante que el texto en sí... ¡por un sin número de razones!  donde el resultado final siempre será que el texto comience a disgregarse en la red sin autor de referencia. 

2.- Es muy común que la gente tome extractos que le gustaron de textos más largos, los saque de contexto y los use como frases para el bronce. También es bastante recurrente que la gente modifique textos que se encuentra por ahí, sobre todo si capta que los autores no son tan conocidos. Estas modificaciones dan para todo; por loco que parezca, hay mucha gente que gusta de hacer adaptaciones personales a los textos, ignorando al parecer que eso es un atentado a la obra ajena; y esta adaptaciones incluyen sus propios y personales puntos de vista; me he encontrado con textos donde alguien consideró juicioso eliminar o cambiar palabras  y así adaptar un texto "para todo público" o para un público más "moralista". También textos donde alguien consideró debía incluirse alguna alusión divina y sin más agregan frases a su antojo o simplemente hay estrofas o fragmentos que no son de su agrado y sin  que les tiemble la mano le dan a la tecla delete.

En los casos anteriores hay una falla de inicio de parte de los propios autores; un poco de inocencia si suben trabajos que no ha inscrito debidamente en los Registros de Propiedad Intelectual. No obstante, es un hecho que hacer tal inscripción NO los  librará de que tomen su obra sin su consentimiento; sólo les dará más armas para poder reclamarlas y aclarar de mejor manera el problema. Autores emergentes y  otros reconocidos  con obras inscritas debidamente, incluso con la obra editada  han sufrido estos problemas.  En estos casos al menos, los autores tienen más esperanzas de recuperar a sus hijos literarios o excluirlos cuando se los achacan de manera errada.  

3.- Hay personas que encuentran textos  de su agrado y por razones que no logro explicarme, simplemente los hacen circular cambiando el autor por uno famoso... a veces  ignoran que el autor original también era famoso... otras veces tal vez piensen que  hacerlo circular bajo otro nombre de más peso literario le queda mejor ¡vaya a sabe una! otras veces se han producido errores garrafales en esferas de gente que se supone debiera resguardar estos detalles. A veces les basta que alguien les diga "parece que es de ...." y sin averiguar más lo hacen circular bajo otra autoría. 

4.- Hay casos sobre textos que parecen haber sido escritos a propósito para  darse una especie de gusto personal; es lo que ha pasado, por ejemplo,  con algunos autores reconocidamente ateos a quien alguien -que al parecer no se conforma con que se haya muerto persistiendo en su ateismo- le endilga textos que darían cuenta de su posible conversión y arrepentimiento. Estos textos suelen aparecer al poco tiempo de fallecido el personaje, casi siempre con el encabezado de "las últimas frases" "la última carta" etc. 

Sea cual fuere el origen de los textos apócrifos, no siempre es fácil darse cuenta; más bien puede resultar muy difícil si no se está medianamente familiarizado con el trabajo del autor en cuestión; cuando se trata de nuestros autores favoritos, solemos sospechar  que algunas cosas que recibimos no pueden haber salido de su pluma pero, cualquiera de nosotros, en algún momento, podríamos caer en uno de estos errores de manera absolutamente involuntaria,   probablemente todos y todas, en mayor o menor grado damos por ciertas más de una cita, un texto, un relato, que en realidad no corresponden a las fuentes que siempre les hemos atribuido.

Para el común de los usuarios, diseminar textos con errores de  atribución es un acto inocente; elaboran o ayudan a difundir reflexiones, poemas, frases y citas sin mala intención ni afán de obtener más beneficio que  alegrarle el día a alguien o  simplemente les gusta compartir algo que leyeron y les gustó  mucho. Citar  correctamente a los autores o  verificar que lo que recibieron sea veraz puede que ´ni siquiera  les importe mucho, no por querer faltar el respeto a los creadores sino más bien por una relativización del asunto; cuando alguien le aclara  a otro la autoría de un texto varias personas coinciden en argumentar que  "no importa quién lo escribió sino  cómo lo escribió... lo que dice el texto, lo que representa para alguien o  el sentimiento que  les produce" . Y de cierto modo, eso es atendible: los gustos y sensibilidades son muy personales. Sin embargo; a cada quien lo suyo y en literatura; los textos son como hijos.

Como sea, la intención de este blog, sólo es hacer las aclaraciones correspondientes en términos de autores;  Aportar con un granito de arena   para dar crédito a quien corresponda y  ayudar a detener la expansión de tantos escritos que circulan erróneamente atribuidos a escritores y personajes reconocidos que a veces puede ser un honor y en otras ocasiones un dolor de cabeza dependiendo de la calidad de los escritos endilgados pero eso no es materia de este blog; si los textos en cuestión son malos o buenos,  queda al criterio y gusto de cada cual. 
Un texto gusta o no gusta, nos llega profundamente o se resbala sin adentrarse en nosotros y todo eso muchas  veces sin saber grandes cosas de sus autores; así es que este blog de ningún modo es de denuncia o algo similar, sólo es una vía de expresión de la curiosidad, del deseo de saber más sobre el trabajo de  personas  reconocidas o emergentes y, sobre todo, del simple amor a las letras y lo que el lenguaje escrito es capaz de lograr.