viernes, 21 de noviembre de 2014

El poema que Neruda nunca escribió

Si  alguien ha leído a Pablo Neruda más allá del poema veinte, podrá darse cuenta de que algo no calza cuando  ve por ahí un poema supuestamente suyo llamado "Muere lentamente". Esto no es un análisis de la calidad o emotividad del texto. Simplemente que cuando se lee no suena a Neruda, no parece salido de su pluma... Eso me ocurrió la primera vez que recibí  el texto. Recurrí a sus obras completas y, efectivamente, no aparece por ninguna parte. Comencé a buscar por ahí descubriendo que la Fundación Neruda ha aclarado en varias ocasiones que  el poema no pertenece al Nobel chileno. 

El poema en cuestión está originalmente en portugués   bajo el título "A morte devagar" y pertenece a  la escritora  brasileña ,Martha Medeiros quien, dicho sea de paso, goza de buena salud y habría escrito el texto en el año 2000. 

Ni me imagino lo que debe haber sentido la pobre Martha al ver que su trabajo circula profusamente por Internet atribuído a otra persona, por muy Premio Nobel que sea. Claro que, no faltará quien opine que debiera sentirse  honrada pero no, ya hemos comentado que los trabajos literarios son como hijos y no es llegar y cambiarle el padre o la madre... derechos son derechos y la señora Martha Medeiros será menos famosa que Pablo Neruda pero no menos amante de los poemas de sus entrañas. 

Es difícil precisar en qué momento empezó a circular  como un trabajo de Neruda, pero la misma autora reconoce que muchos de sus textos circulan por ahí atribuídos a otros autores,  algo contra lo cual es difícil de luchar. Ella admira a Neruda pero considera que es necesario que "a cada uno se le reconozca su trabajo". En lo cual estoy completamente de acuerdo. Afortunadamente para ella, se toma esto con humor, no queda de otra puesto que ya la bola de nieve corre  y crece y  al  parecer hay muchas personas a quienes  no le interesa mucho la autoría de las cosas que leen.
A medida que el texto ha sido  propagado por la red se han ido agregando, quitando o cambiando frases, pero cual más, cual menos, todos esos textos son "sospechosamente" cercanos al texto de Martha Medeiros.
He aquí el texto en portugués y , si al igual que yo, usted  carece  de habilidades idiomáticas, a continuación está el texto en español, con una traducción que gentilmente proporcionó Ezequiel R de Argentina, sujeta a correcciones si alguien tiene mejor dominio del idioma en cuestión.

A morte devagar
Martha Medeiros
Morre lentamente quem não troca de idéias, não troca de discurso, evita as próprias contradições.
Morre lentamente quem vira escravo do hábito, repetindo todos os dias o mesmo trajeto e as mesmas compras no supermercado. Quem não troca de marca, não arrisca vestir uma cor nova, não dá papo para quem não conhece. 
Morre lentamente quem faz da televisão o seu guru e seu parceiro diário. Muitos não podem comprar um livro ou uma entrada de cinema, mas muitos podem, e ainda assim alienam-se diante de um tubo de imagens que traz informação e entretenimento, mas que não deveria, mesmo com apenas 14 polegadas, ocupar tanto espaço em uma vida.
Morre lentamente quem evita uma paixão, quem prefere o preto no branco e os pingos nos is a um turbilhão de emoções indomáveis, justamente as que resgatam brilho nos olhos, sorrisos e soluços, coração aos tropeços, sentimentos. 
Morre lentamente quem não vira a mesa quando está infeliz no trabalho, quem não arrisca o certo pelo incerto atrás de um sonho, quem não se permite, uma vez na vida, fugir dos conselhos sensatos.
Morre lentamente quem não viaja, quem não lê, quem não ouve música, quem não acha graça de si mesmo. 
Morre lentamente quem destrói seu amor-próprio. Pode ser depressão, que é doença séria e requer ajuda profissional. Então fenece a cada dia quem não se deixa ajudar. 
Morre lentamente quem não trabalha e quem não estuda, e na maioria das vezes isso não é opção e, sim, destino: então um governo omisso pode matar lentamente uma boa parcela da população. 
Morre lentamente quem passa os dias queixando-se da má sorte ou da chuva incessante, desistindo de um projeto antes de iniciá-lo, não perguntando sobre um assunto que desconhece e não respondendo quando lhe indagam o que sabe. 
Morre muita gente lentamente, e esta é a morte mais ingrata e traiçoeira, pois quando ela se aproxima de verdade, aí já estamos muito destreinados para percorrer o pouco tempo restante. 
Que amanhã, portanto, demore muito para ser o nosso dia. Já que não podemos evitar um final repentino, que ao menos evitemos a morte em suaves prestações, lembrando sempre que estar vivo exige um esforço bem maior do que simplesmente respirar.

Muere lentamente 
(traducido también como "La muerte lenta")
Martha Medeiros
Traducción de Ezequiel R
Muere lentamente quien no cambia de ideas, no cambia de discurso, evita las propias contradicciones. 
Muere lentamente quien se vuelve esclavo del hábito, repitiendo todos los días el mismo trayecto y las mismas compras en el supermercado. Quien no cambia de marca, no arriesga a vestir un color nuevo, no charla con quien no conoce. 
Muere lentamente quien hace de la televisión su gurú su amigo diario. Muchos no pueden comprar un libro, o una entrada al cine, mas muchos pueden, y sin embargo se alienan, delante de un tubo de imágenes que traen información y entretenimiento, mas que no debería, con apenas 14 pulgadas, ocupar tanto espacio en una vida.
Muere lentamente quien evita una pasión, quien prefiere el negro y no el blanco, y la llovizna, a un torbellino de emociones indomables, justamente esas que rescatan el brillo de los ojos, sonrisas de los bostezos, corazones a los tropiezos y sentimientos. 
Muere lentamente quien no da vueltas la mesa cuando está infeliz en el trabajo, quien no arriesga lo cierto por lo incierto detrás de un sueño, quien no se permite una vez en la vida, huir de los consejos sensatos. 
Muere lentamente quien no viaja, quien no lee, quien no escucha música quien no se ríe de sí mismo.
Muere lentamente quien destruye su amor propio. Puede ser depresión, que es una dolencia seria y requiere ayuda profesional, entonces muere cada día quien no se deja ayudar. 
Muere lentamente quien no trabaja quien no estudia, y en la mayoría de las veces eso no es opción si no destino; entonces un gobierno omiso puede matar lentamente una buena parte de la población.
Muere lentamente quien pasa los días quejándose de la mala suerte o de la lluvia incesante, desistiendo de un proyecto antes de iniciarlo, no preguntando sobre un asunto que desconoce, y no respondiendo cuando le indagan lo que sabe.
Muere mucha gente lentamente, y esta es la muerte más ingrata y traicionera, pues cuando ésta se aproxima de verdad ya estamos muy cansados para recorrer el poco tiempo que nos queda. 
Que el mañana por lo tanto demore mucho para hacer de nosotros los días. Ya que no podemos evitar un final repentino, que al menos evitemos la muerte en pequeñas cuotas. Recordando siempre que estar vivos exige un esfuerzo mucho mayor que simplemente respirar.

Y bueno, para que la aclaración sea completa, he aquí a la señora Medeiros:
y nada mejor que escuchar el texto de boca de su propia autora: 

2 comentarios:

  1. Muy interesante la labor que desarrollas en la busqueda de la verdad, yo mismo llegue a leer el poema como de Neruda y atribuí a la edad esa falta de estilo, ahora conozco la verdad y a la verdadera autora, por cierto muy hermosa. Feliocidades a las dos

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