martes, 30 de diciembre de 2014

Mario Benedetti y Textos Apócrifos 2 (La clase media)


El poema titulado La clase media o Poema a la clase media NO pertenece a Mario Benedetti. Si revisamos su obra completa no lo encontraremos por ninguna parte. Tampoco se trata de algún texto inédito  de éste  connotado autor como ha de porfiar por ahí más de alguien; la propia Fundación que lleva su nombre se ha encargado en repetidas ocasiones de aclarar que  Benedetti no escribió este poema. Su autoría es reclamada por el señor Daniel Cézare, de nacionalidad argentino.  A continuación, el texto aludido:



La clase media

(Daniel Cézare)

Clase media
medio rica
medio culta
entre lo que cree ser y lo que es
media una distancia medio grande
Desde el medio
mira medio mal
a los negritos
a los ricos
a los sabios
a los locos
a los pobres
Si escucha a un Hitler
medio le gusta
y si habla un Che
medio también
En el medio de la nada
medio duda
como todo le atrae
(a medias)
analiza hasta la mitad
todos los hechos
y (medio confundida)
sale a la calle con media cacerola
entonces medio llega a importar
a los que mandan
(medio en las sombras)
a veces, solo a veces, se da cuenta
(medio tarde)
que la usaron de peón
en un ajedrez que no comprende
y que nunca la convierte en Reina
Así, medio rabiosa
se lamenta
(a medias)
de ser el medio del que comen otros
a quienes no alcanza
a entender
ni medio


Las únicas referencias que encontré respecto a la autoría de Daniel Cézare están precisamente en la misma fuente donde se esparce el error de atribuirlo a Benedetti; páginas  web y blogs donde el señor Cézare ha enviado correos argumentando el origen del texto y  pidiendo se haga la corrección pertinente. Como ignoraba si tenía Registro de Propiedad Intelectual o había incluído el texto en alguna publicación del tipo antología, poemario, revista  literaria, etc. sólo podía decir a ciencia cierta que el señor  Daniel Cézare es quien ha venido reclamando la autoría de este trabajo desde casi el mismo momento en que comenzó a extenderse por la red. Todo lo que  encuentro está referido por él mismo y claro, uno no tiene por qué dudar, pero tampoco por qué creer. Para muestra un botón: en este blog se puede encontrar un correo con fecha 12/08/2008 donde el señor Cézare le escribe al administrador del blog y a una visitante que, intrigada, comentaba que había revisado los libros de Mario Benedetti sin encontrar el texto en cuestión en ninguna parte:

"Un amigo me comentó hoy que mi poesía sobre la clase media aparecía en varios sitios de Internet pero adjudicada a benedetti, ignoro qué itinerario hizo dese la mañana posterior al cacerolazo de apoyo a los sojeros acá en Buenos Aires, cuando con toda la rabia escribí y envié el texto a muchos amigos y conocidos. Por eso es que no podrás, Susana, encontrarlo jamás en un libro de Mario. Mi nombre es Daniel Cézare. Un saludo cordial a todos.

Casi todos los correos buscando aclarar el problema son semejantes al que transcribí. Ha logrado que varios sitios corrijan el nombre del autor sin embargo, mayoritariamente el texto sigue encontrándose porfiadamente  bajo  el nombre de Mario Benedetti.

Como ha sucedido con otros, he encontrado en algunos sitios que hay quienes se han abanderizado tanto por el asunto que  insultan al señor Cézare, sólo porque no le creen y, al revés, piensan que él se quiere atribuir un texto del autor uruguayo del cual se declaran admiradores y defensores. No deja de sorprenderme la testarudez de algunas personas; en primer lugar, sí tan admiradores son, podrían darse el trabajo (y el gusto) de  revisar la obra del escritor uruguayo para simplemente constatar que el texto NO pertenece a éste. En segundo lugar, comprendo que no tienen por qué creer de buenas a primeras que el escrito pertenece a quien lo está reclamando como propio sólo porque él así lo dice, pero al menos, sabiendo que efectivamente la Fundación ya realizó la aclaración correspondiente, podrían dejar de encapricharse  en atribuírselo a Benedetti y de paso ahorrarse los insultos contra el señor  Daniel Cézare.

En cuanto a Daniel  Cézare, ya comenté que  sólo tengo como referencia sus propias palabras. Al parecer  el cambio de autor se produjo al poco tiempo de ser escrito el texto; puesto que señala  haberlo escrito en el 2008 y, ya en ese año, se encuentran muchos sitios con el poema mal  adjudicado. En el blog "Mirando hacia adentro" un lector explica:

“El error lo cometió un estúpido que recibió el poema de Daniel Cézare y al leerlo por radio se lo atribuyó a Benedetti de puro ignorante. Fue en el 2008, cuando las patronales sojeras cortaban rutas y dejaban sin alimento a la población de Argentina apoyadas por los medios de comunicación y la clase media salía como una idiota a apoyarlos. De la misma forma que ahora insultan a Cristina y a otros funcionarios y en los setenta apoyaron a los militares”.

Lamentablemente este lector firma como "Anónimo" y eso le resta mucho valor a su testimonio. Ahora, el hecho al que se alude como motor de la inspiración para escribir "Poema a la clase media" está debidamente  registrado; se trata del lock out patronal del año 2008 en Argentina, en otras palabras, el paro y bloqueo de rutas y puertos que realizaron organizaciones empresariales del sector agro-ganadero y empresariales transportistas protestando contra la decisión del gobierno de aumentar las retenciones a las exportaciones de soja y girasol. Fue un conflicto a gran escala que ocasionó desabastecimiento en las ciudades y que incluyó acusaciones hacia el empresariado y algunos actores políticos de querer desestabilizar al Gobierno argentino. Cursó con desabastecimiento de las ciudades y con manifestaciones masivas tanto a favor como en contra del paro y fue en este contexto que la clase media argentina realizó cacerolazos en contra del gobierno y en apoyo a los empresarios sojeros. 

La motivación que Daniel Cézare  dice haber tenido para escribir y el tono del texto, muestran coherencia con los hechos  de la historia reciente en Argentina pero, eventualmente cualquiera podría hacer una interpretación de un texto y decir que lo escribió inspirado en tal y cual acontecimiento; en lo personal, no veo razones para no creerle al señor Cézare, toda vez que es el único que ha argumentado y pasado malos ratos tratando de aclarar el asunto.  Lo que es claro es que esto muestra el  cuidado que se debe tener al publicar o enviar trabajos por esta vía sin los debidos resguardos, sin embargo y como ya hemos visto que esto también le ha ocurrido a escritores consagrados pero no tan famosos, el sólo registro de una obra no los librará de que un día algún ocioso o un descuidado tome su texto, le estampe como autor a un escritor consagrado y comience a  esparcirlo  por la red,  pero al menos les dará más herramientas y veracidad para defender su derecho. 

En la página 4Vientos comentando este mismo tema, hay una pequeña biografía y referencia al blog del señor Daniel Cézare, donde  se muestra que  se trataría de un poeta y artista plástico, sin embargo, dichos datos no corresponden al señor en cuestión sino  a su hijo, Sebastían Daniel Cézare. Del señor Daniel Cézare sólo tengo una dirección de correo a la cual le hice llegar algunas consultas y, como ya alguien comentó en la página 4Vientos, es un señor  muy amable que se tomó la molestia en responderme y he aquí su correo:  

Estimada Vilma Vidal:
Le agradezco su mensaje. Es un placer recibir noticias de un país tan hermoso y de tan grandes poetas. Respecto a su consulta debo aclararle que no tengo libros publicados, recién este año saldrá la edición de un libro de cuentos titulado El comienzo y los cuentos anteriores. En cuanto a Sebastián Daniel Cézare, efectivamente es mi hijo menor, con quien tenemos en sociedad una pequeña librería en el barrio de Flores de la Ciudad de Buenos Aires, y es precisamente con  el sello de esta librería (El Farolito) que aparecerá el libro mencionado. Es posible que por insistencia de mi propio hijo y de mucha otra gente que me escribe con motivo de la muy amplia difusión del poema Clase Media, me anime a realizar un blog o algo semejante para colocar allí algunos poemas y cuentos a modo de promoción para la salida del libro. En realidad mi experiencia con Internet no ha sido muy satisfactoria, como habrá visto Usted misma, cuando en el 2008 traté de aclarar la autoría del poema (no por vanidad sino para evitar los insultos que le dirigían al bueno de Benedetti, que estaba por entonces muy enfermo) varios de esos "dueños de blogs", que adherían efusivamente a los conceptos del poema, luego caían en la contradicción mas absoluta al negarse a corregir su error.


Para finalizar quiero felicitarla por el blog que ha creado y por hacer bien las cosas desde el principio. Muchas personas quieren trascender en este mundo cibernético tan rápidamente que se olvidan de investigar seriamente los temas que desarrollan, lo cual lleva a la confusión de sus seguidores. 

Un cordial saludo
Daniel Cézare

Y bueno,  desde aquí le agradezco enormemente al señor Cézare  su respuesta, quedaré a la espera de su libro y espero que con el tiempo  su poema Clase Media vuelva íntegramente  a ser reproducido bajo su nombre, como siempre debió de  haber sido porque a nadie le agrada que un trabajo termine bajo otro nombre, no importa de quien se trate; a cada quien lo que corresponde.

Mario Benedetti y textos apócrifos 1

Mario Benedetti
14 de sept de 1920
17 de mayo del 2009

Entre los autores a quienes más le atribuyen textos apócrifos está Mario Benedetti. La Fundación que lleva su nombre ha dado una lista de algunos de los textos que erróneamente se atribuyen al autor. De seguro saben que, sin embargo,  hay muchos más entre poemas, prosa y supuestas citas célebres.  Ya lo hemos dicho antes, detener estas bolas de nieve es tarea muy difícil, no es culpa de los autores a quienes se les atribuye un escrito; muchas veces éstos ya han muerto cuando por ahí surgen este tipo de entuertos, en otras ocasiones no se enteran de todo lo que circula bajo sus nombres y, si se enteran, hacen las aclaraciones correspondientes de manera oficial un par de veces o sólo cuando les consultan al respecto porque probablemente comprenden lo tedioso y, al parecer inútil, que es pretender aclarar algo cuando la gente no quiere escuchar, ni leer...  

En ciertos casos ocasiones se sentirán honrados, en otras insultados,  pero no es el punto; lo medular sigue siendo que NO da lo mismo a quien se le atribuya un texto, es injusto para el autor en cuestión cuando se trata de textos de baja calidad o fuera de la órbita de su obra y es también injusto para los verdaderos autores, independientemente de la calidad del trabajo y de lo reconocido que sea el autor a quien le adjudican algo, sobre todo cuando los verdaderos creadores no poseen los recursos mediáticos para aclarar el error y sólo deben conformarse con hacer las correcciones en los sitios de Internet, de uno en uno, cada vez que van encontrando su obra mal atribuida. 


A continuación un pequeño  listado de los textos que NO son de Mario Benedetti: 



1.- La clase media (Poema a la clase media)
2.- No te rindas
3.- La gente que me gusta
4.- Desde los afectos
5.- Hoy tu tiempo es real
6.- Dale vida a tus sueños
7.- Te espero
8.- Yo no te pido



Revisaremos  cada cual en siguientes entradas y buscaremos al autor real cuando encontremos referencias.








jueves, 18 de diciembre de 2014

José Saramago, el ateo inmortal

Otro texto que circula en Internet de manera extendida es un escrito que se le atribuye a José Saramago; no se trata de un párrafo extraído de algún libro sino que se difunde como una especie de declaración que supuestamente habría dado en algún momento de su vida. Circula bajo el título "Definición de hijo" y dice más o menos así:


"Hijo es un ser que Dios nos prestó para hacer un curso intensivo de cómo amar a alguien más que a nosotros mismos, de cómo cambiar nuestros peores defectos para darles los mejores ejemplos y de nosotros aprender a tener coraje.
Sí, Eso es! Ser madre o padre es el mayor acto de coraje que alguien pueda tener, porque es exponerse a todo tipo de dolor, principalmente de la incertidumbre de estar actuando correctamente y del miedo a perder algo tan amado. Perder? cómo? No es nuestro? Fue apenas un préstamo… el más preciado y maravilloso préstamo, ya que son nuestros sólo mientras no pueden valerse por sí mismos, luego le pertenecen a la vida, al destino y a sus propias familias. Dios bendiga siempre a nuestros hijos, pues a nosotros ya nos bendijo con ellos"
Aunque Saramago en sus escritos no necesariamente proyectó su ateísmo, o lo hizo de manera indirecta, ironizando con el asunto, sí lo hizo abiertamente en múltiples entrevistas y declaraciones. No era necesario contactar a la fundación Saramago para darse cuenta que aquí algo no cuadraba. Ya el comienzo; "Hijo es un ser que Dios nos prestó..." es suficiente para exclamar ¡esto no puede ser de Saramago! Cualquiera que  conozca un mínimo de este  autor sabe que --al margen de no ser éste su estilo--- José Saramago era un ateo declarado y feliz de serlo. Pero, si existen dudas, pues para esos está la Fundación que  ya aclaró hace tiempo que este texto no pertenece al autor. 

Él siempre se mantuvo en su ateísmo; afortunadamente no le colgaron conversiones  de última hora como se ha hecho  con otros personajes ateos. El caso es que, Saramago nunca cambió de pensamiento al respecto ni siquiera, como esperaría más de alguien,  con motivo del cáncer que lo aquejó y que finalmente acabó con su vida a los ochenta y siete años un 18 de junio del año 2010. Vivió su vida hasta el último segundo con dignidad y en su hogar. 

Cuentan que ese día  no parecía el último; desayunó, conversó con su esposa y un poco más tarde una falla multiorgánica  apagó la luz de este hombre notable que escribió  hasta último momento dejando treinta páginas de un texto inconcluso... Es un justo y merecido homenaje no endilgarle textos  como éste que , de manera casual o tal vez no tanto, alteran una información esencial sobre sobre  su ser. Digo que tal vez no tanto porque, ya ha ocurrido con otras celebridades ateas a quienes les inventan  frases de arrepentimiento de último segundo, o textos  donde dejan traslucir una supuesta conversión  porque tal parece que hay creyentes que no resisten  que un ateo viva feliz, lleve su enfermedad con dignidad y muera en tranquilidad y paz rodeado del amor de su familia. 

Así puede haber ocurrido en este caso puntual , quién sabe si el hecho de que haya sido una buena persona, un ser humano auténtico y destacado con convicciones personales profundas y  mantener una actitud ante la muerte digna y exenta de alharacas y cursilerías no haya sido suficiente para algunos y por eso gustan de insistir en  buscar signos de "arrepentimiento" o de conversión donde no los hay.

Al margen de estas consideraciones, en el caso de Saramago es imposible no mencionar el hecho de que fue  blanco directo de la inquina del Vaticano que nunca lo quiso, ni vivo ni muerto. Cuando  murió; Portugal lo lloró y gran parte del mundo lamentó su partida... al menos la jerarquía de la Iglesia de Portugal  presentó sus respetos al Nobel de su país pero al Vaticano le faltó tirar fuegos artificiales para festinar la partida de alguien a quien consideraban su enemigo; porque nuestro querido intelectual no sólo era un ateo y un izquierdista declarado; además, nunca tuvo pelos en la lengua para opinar y  denunciar a través de sus entrevistas, sus ensayos, su vida toda, lo que opinaba de los abusos cometidos en nombre  de la religión, la hipocresía y contradicciones de la Iglesia católica en general y del Vaticano en particular. 

Sólo habían transcurrido pocas horas del fallecimiento cuando L´Observatore Romano, diario oficial de la "Santa Sede" publicaba una columna que daba cuenta de su animadversión  hacia el escritor.  Y es que la Iglesia Católica nunca perdonó a Saramago no sólo su ateísmo manifiesto sino que por su Jesús de El Evangelio según Jesucristo como un hombre que ni era ni pretendía ser Dios. Demás está decir que a Saramago le debe de haber importado  bien poco la opinión del Vaticano y la jerarquía católica portuguesa en torno a su persona y que, al mostrar tanto empeño en minimizarlo, el Vaticano no hizo otra cosa que aportar a enaltecerlo pues parecen no aprender que ese tipo de cosas sólo despierta la curiosidad de quienes  son llamados directa o indirectamente a  rechazar algo o alguien sólo porque ellos lo consideren "poco apropiado" y claro, debemos considerar que no ha de ser un público muy masivo que digamos quienes lean L'Observatore  y que  tal vez  el Vaticano y la Iglesia conservadora en general debe haber extrañado esos tiempos donde prohibía abiertamente leer ciertas obras, quemaba libros y torturaba  herejes;  ahora tienen que conformarse con su diario y excomulgar post mortem a quien nunca fue parte de ellos y que  alcanzó  la Inmortalidad...  literaria... porque evidentemente en la otra  ni creía ni le hacía falta.